Hace poco vi “La luz que imaginamos”. Una película india que está en cartelera por estos días y que me tenía muy intrigado porque el tráiler mostraba una fotografía muy bonita.
La película trata de tres mujeres que viven en Mumbai y donde sus vidas están cruzadas por distintos dilemas personales que las encuentra en un lugar común. Así en simple, la historia es bastante directa, pero lo interesante por supuesto está en cómo esa historia se va construyendo a través de las imágenes y el sonido.
La película juega con el concepto de la luz de manera visual en la ciudad y en la naturaleza, y de manera metafórica en la vida de las protagonistas.
(Comienza un spoiler)
Recuerdo con bastante detalle una escena donde el doctor Manoj, luego de haber insinuado su afecto por Prabha varias veces, le pide conversar a solas para decirle que Mumbai no tiene nada que ofrecerle más que estar con ella.
Esa tímida confesión se da en un plano fijo, de noche, en una especie de plaza de barrio, y ambos sentados en dos columpios evitando cruzar las miradas. La luz es muy tenue, pero en ese momento Manoj vive un momento de iluminación que posteriormente se oscurece al no ser correspondido.
La composición está divida verticalmente en dos partes por las cadenas del columpio. Ella a la izquierda, y el a la derecha. Manoj le habla con la cabeza baja, sus manos nerviosas no dejan de moverse, y solo es capaz de centrar su mirada en Prabha cuando ella no lo está mirando.
El desenlace ocurre cuando él la mira fijamente esperando una respuesta. Prabha se incomoda y pide retirarse. Lamentablemente ella está atada a una idea de matrimonio y no esta dispuesta, hasta en ese entonces, de romper un compromiso que mantiene a distancia. Nunca le niega su cariño. Pero por desgracia no puede entregárselo. Prabha se levanta tranquilamente y se retira mientras Manoj mira sentado como su única esperanza se desvanece. La cámara en ese entonces enfoca la espalda de Prabha mientras ella se acomoda el sari y se pierde en el plano.
(Fin del spoiler)
La escena puede ser muy común. Pero me encantó ver cómo está construida casi completamente por los actores y la tenue iluminación. La luz está depositada en el deseo de Manoj de estar con Prabha.
Desde un tiempo que me fijo en cómo la fotografía y la edición van construyendo el carácter de los personajes. Como una especie de historia paralela que se cuenta solo a través de la composición de la imagen. Un buen ejercicio que he ido practicando es mirar partes de escenas por separados y tratar de descubrir qué está sucediendo sin tener más contexto que el fotograma. Canales de Youtube como Every frame a painting y Anatomy of a scene del New York Times me han ayudado mucho en afinar esa forma de mirar una película.
La traducción de “The light as we imagine” a “La luz que imaginamos” me pareció muy acertada. Me hubiese gustado verla en el idioma original porque hay varias escenas donde el diálogo creo que hubiese tenido mas fuerza. Sobre todo en una escena donde la narracion de un poema toma todo el protagonismo. Pero bueno, no se pudo.
Recomiendo mucho la película. Creo que ya está para arrendar en algunas plataformas digitales.
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